Se ha ido un cielito
que yo tenia en la tierra
se fue cuando le di todo de mi
y cual voraz huracán
estropeo mis sueños e ilusiones
Se ha ido un cielito
y mis ojos se derriten en lágrimas
al no poder retenerlo.
Por un simple descuido
salto a otra dimensión
lo acorralo la fantasmal muerte
se lo llevo a su lado
e invadió nuestra felicidad
Las fauces de la muerte se lo llevaron
y yo tan débil ante ante tan negro ser
solamente pude sentir que aun me amaba
pero ambos estábamos con las manos atadas.
Mi alma no puede aceptar
que la intrusa muerte invadiera nuestro nido
no puede aceptar que en un minuto
pudiste irte de mis manos
como el agua.
Solamente tengo que recurrir al engañador sueño
para poder ver a mi cielo rebosar en felicidad
para poder estar juntos sin que nadie nos separe
para no dejar ir nunca mas al cielito
El fantasma de su recuerdo me persigue por doquier
y solamente el tiempo podrá sanar la yaga
de su recuerdo que me atormenta.
Que diera yo en la vida
por tener un minuto de su presencia
le pagaría miles a la secuestradora muerte
pero esta no hace negocios con ninguno
Se ha ido un cielo
y solamente pido a mi Dios
que lo guarde y lo tenga feliz
por que aun no pierdo la esperanza
que estaremos juntos otra vez.
Autor: Francisco Rodas
jueves, 4 de marzo de 2010
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